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jueves, 12 de febrero de 2015

Mirando a través de las palabras que susurran emociones



Por Dolores Luna Yelizarov
En esta ocasión estamos de manteles largos pues el centro de asesorías y tutorías tiene el honor de conocer a una escritora Española que ha llenado de emoción a muchos y sus libros en este momento están literalmente tomando América Latina. Ella escribe novelas que están repletas de la esencia humana. Su nombre es Mayte Esteban y nos ha regalado no sólo su tiempo, sino un poco de ella misma, y ante eso primero nos gustaría conocer un poco de ella.

Cuéntanos Mayte: ¿Desde cuando eres escritora y cómo te llegó la inspiración?
      Empecé a escribir novelas cuando apenas tenía 10 años, una completa osadía, pero es cierto que desde tan temprana edad sentí la necesidad de poner por escrito las historias que imaginaba. Al principio, obviamente lo que salía eran meros aprendizajes, pero siempre ha estado presente en mi vida y ahora que soy adulta mucho más. 


¿Qué fue lo que te impulsó a tomar el camino de las letras?
         Crecí en una biblioteca. En mi pueblo abrieron un Centro Cultural y las ventanas de la biblioteca daban a las de mi casa. Empecé a frecuentarla y descubrí en los libros mundos maravillosos en los que sumergirme cada tarde, cuando volvía del instituto. Fue así como empecé a tomar contacto con grandes autores, y no solo a través de sus novelas impresas. En esta biblioteca había siempre encuentros con escritores que resultaron muy inspiradores. Como te decía, hacía años que escribía, pero no lo compartía con nadie, sentía mucho pudor. Lo sabían en casa, pero no leían nada porque no lo permitía.
         La primera vez que dejé leer algo mío fue por un regalo de cumpleaños que le hice a una tía abuela. Cumplía 90 años y pensé que ya le habían hecho todos los regalos posibles, así que se me ocurrió agarrar una grabadora y pedirle que me contase su vida. En una hora me contó tan solo un pedazo, pero con ese material escribí, en una noche, un relato sobre ella. Lo imprimí con formato de libro, lo encuaderné y se lo regalé llegado el día. 

¡Sin duda es un regalo increíble!
La verdad es que ese pequeño relato fue de mano en mano, sorprendiéndome con las críticas, y es el germen de lo que luego sería La arena del reloj. Mi padre me dijo que teníamos que hacer algo así cuando se jubilara, pero no pudo ser tal como planeamos porque la vida nos dio un empujón: enfermó de cáncer y eso aceleró la escritura de ese libro. En realidad yo solo quería que ninguno pesáramos porque sabíamos que aquella historia tenía el final escrito. Todo esto sucedió entre 2005 y 2006.

Prácticamente la vida te puso la escritura como obsequio…
     
Si, sin embargo, no fue hasta 2008, cuando ya tenía 38 años, cuando me decidí a dar el paso de presentar un relato a un concurso. Lo sorprendente en ese momento para mí fue que gané un premio y eso me hizo seguir perdiendo el miedo. Lo que había escrito hasta ese momento solo lo había compartido con la familia y pensaba que sus comentarios entusiastas tenían mucho que ver con el cariño que me tienen. El premio fue, ante todo, bajar el nivel de ese recelo y la motivación que surgió después de ganar otro concurso, que tenía emparejada una pequeña dotación económica, me empujó a probar con la autoedición.
         
En una página norteamericana, Lulu, maqueté La arena del reloj e hice un pedido de cuatro ejemplares. Esos empezaron a prestarse y tuve que hacerme con más, porque el boca oreja funcionó. Yo quería que hubiera un ejemplar en la biblioteca en la que crecí, así que lo llevé. Al leerlo, la bibliotecaria me pidió que organizásemos una charla sobre autoedición. Ella intuía que era un fenómeno que iba a dar mucho que hablar. Como en realidad yo no había hecho una autoedición en regla, sino más bien a demanda, me decidí a documentarme bien. ¿Cómo? Pues empezando las cosas desde el principio.

¿Qué pasó después de ver tu libro, no sólo en papel, sino en las manos de lectores?

Busqué una de las novelas que escribí muy joven, de hecho la única que estaba terminada (entonces, cuando me cansaba, dejaba las novelas a medias). La leí, la cambié un poco porque la vida también había cambiado desde que la escribí, e hice todos los trámites legales con ella. Fue Su chico de alquiler, una novela juvenil que, a pesar de lo que pueda sugerir el título es muy light; una simple diversión. Di la charla y después dejé las dos novelas gratis en la red. No esperaba que sucediera nada, pero un día me encontré con que me habían hecho una reseña en un blog de México de esta novela. A los pocos días, también de La arena del reloj. Mi blog empezó a recibir visitas y seguidores; me di cuenta de que, aunque fuera para mí todo un hobby, la gente consideraba mis historias novelas, y a mí escritora.

         Fue sorprendente y desconcertante.

         ¡Sin duda tu talento fue descubierto!
    
En 2011 Amazon llegó a España y algunos autores se atrevieron a subir sus libros. Yo, que hacía tiempo que analizaba este fenómeno desde El espejo de la entrada, pensé que quizá era una buena ocasión para ponerme a prueba de verdad y en marzo de 2012 subí El medallón de la magia. Luego pensé que todas las novelas deberían estar en la misma plataforma y en ese verano las puse todas juntas. No esperaba para nada la respuesta del público. Todas, sin excepción, han sido número uno en sus categorías en más de una ocasión.

En 2013, en febrero, Detrás del cristal, mi cuarta novela, marcó un antes y un después. Quince días después de subir el archivo, no solo estaba entre las diez más vendidas en España sino que en mi mesa se acumulaban ofertas editoriales que tuve que valorar. Me decidí por Ediciones B y desde julio de ese año formo parte de su catálogo de autores. La novela ha estado en todas las librerías de España y hace poco inició su camino por Latinoamérica. En Amazon llegué a ocupar el número dos, algo que me parecía un sueño imposible.

Un sueño detrás de mucho trabajo…
Ya ves, poco a poco, paso a paso y sin seguir el camino que se suponía marcado, acabé llegando al lugar que me tenía reservado el destino. Ahora ya he publicado la quinta novela, Brianda, la continuación de El medallón de la magia.

¿Cómo hiciste para reconocer que podías hacer de las letras tu bandera?

         Escribir me nace. Como te he explicado, llegar donde estoy no fue un plan trazado de antemano, sino que fui siguiendo mis propios pasos. Es verdad que en este proceso ha habido constancia, que no he abandonado en ningún momento. Me he dejado llevar, pero a la vez he ido poniendo todo de mi parte por aprender de todo lo que me estaba sucediendo.

Hay autores que gustan de describir lugares, o personas, tú describes emociones y haces que tus lectores las sientan ¿por qué y cómo decidiste compartir emociones?

       
  No sé. Cuando me planteo empezar una historia nunca uso el recurso típico de contarle al lector cómo es físicamente un personaje, salvo grandes rasgos. Dejo que hablen y, a través de sus palabras, cada lector va componiendo una idea de cómo son. Creo que pasa igual en la vida. Cuando conoces a alguien, evidentemente lo primero que ves es su físico pero, hasta que no compartes una conversación no te haces a la idea de cómo es. Quizá por eso me centro más en las emociones que vive cada personaje. Intento ponerme en su lugar, pensar qué haría (o a veces qué no haría) y lo narro desde ese punto de vista.

En mis historias el diálogo tiene mucho peso porque así el lector puede tomar decisiones sobre cómo es cada personaje. Puede entender por qué se comporta de esta o de aquella manera sin ser condicionado por mí. Eso provoca que a veces me sorprendan mucho las interpretaciones que hacen de cada uno de ellos.


         Lo que sí tienen es cierto que tienen todas en común es que suelo usar detonantes de la historia bastante chocantes. En Detrás del cristal, el comportamiento de la protagonista no solo es atípico, sino que supone que el lector se posicione contra ella (sobre todo si el lector es madre) porque lo que hace no está bien, es una completa locura. Yo buscaba con ello que, cuando alguien se acercase a la historia pensara en qué haría. Es una situación desesperada que encubre problemas muy serios que están a la orden del día. Si avanzas leyendo, esa sensación de que lo que ha hecho está muy mal se va diluyendo porque la vas entendiendo, aunque pienses que jamás actuarías como ella lo hizo. El haber elegido un tono de comedia para algo tan serio fue algo que valoré mucho. Poco a poco, la historia pierde ligereza y gana en profundidad, y lo que parecía un caramelo dulce acaba teniendo un sabor amargo porque te pone en la tesitura de plantearte qué habrías hecho tú. Y descubres que no es tan sencillo tomar decisiones cuando estás desesperado.


         Creo que las emociones nos hacen aprender tanto como los razonamientos.

Me gustaría en este momento cambiar un poco la idea. Se dice que hay la mayoría de la gente no lee, que la industria editorial está en detrimento,  con esto en perspectiva ¿cómo es que te animas no sólo a escribir, sino a publicar?

         Porque no perdía nada por intentarlo. No pretendía salir de mi círculo y me servía para darle un formato digno al libro que había servido de disparador de todo esto, que fue La arena del reloj, un libro que por su temática es el más especial que tengo. Después, la llegada de Amazon y una frase que yo misma había escrito en Detrás del cristal me convencieron de que podía: “Está permitido equivocarse. Lo cobarde es no intentarlo”. Y lo intenté. Hoy puedo decir, orgullosa, que tengo lectores desde muchos rincones del planeta que se sienten bien al leer mis historias. Eso es más que gratificante.

¿Cómo crees que sería el mundo sin las letras o sin la palabra?

        Somos palabras. Nos distinguimos del resto de animales por muchas cosas pero sin duda lo que marcó una diferencia fue precisamente que desarrolláramos los mecanismos para comunicarnos. Con las palabras fuimos transmitiendo conocimientos, emociones, valores y de ellas estoy segura que dependió en gran medida nuestra supervivencia como especie. Las palabras tienen el poder de cambiar el mundo y de mejor manera que la fuerza.

Si pudieras diseñar una escuela y tuvieras todos los recursos para hacer de ese espacio exactamente lo que tú crees que debe ser una escuela, ¿Qué le pondrías?

         Creo que el espacio físico es lo primero que modificaría. Esas mesas mirando todas a una pizarra no me gustan nada. Tuve la suerte en la Universidad de hacer los dos últimos cursos en un grupo tan reducido como que solo éramos diez alumnos y, al ser la especialidad Geografía y necesitar espacio para extender mapas, colocamos las mesas formando una más amplia. Nos sentábamos alrededor y nadie, ni siquiera el profesor, ocupaba un lugar predominante. Era un espacio de diálogo y cuando la clase terminaba, además de que se había hecho muy corta, sentías que habías aprendido mucho. No eran clases de escuchar sin más, sino de compartir impresiones.
      
   Tuve una profesora que nos dijo un día que memorizar datos que se pueden consultar no tenía sentido. Más en una especialidad como la mía. ¿De qué te sirve perder tu tiempo en saber, por ejemplo, cuántos habitantes tiene Chicago si mañana ya no serán los mismos? Eso es algo que puedes buscar en un momento determinado. Pero saber por qué crecen o disminuyen, eso es lo interesante. En eso me centraría, en analizar lo que provoca los cambios, en los procesos más que en lo cuantificable. 

         Tendría que ser un lugar con acceso a libros y a nuevas tecnologías y donde se hablase mucho y se escuchase al alumno. Creo que hay profesores que se olvidan a menudo de escuchar a quien enseñan y se aprende tanto o más.


viernes, 18 de abril de 2014

¿Por qué nos gustan la poesía y las canciones?


Por Alma Dzib Goodin
Al parecer evolutivamente los seres humanos hemos separado las palabras. Por un lado tenemos las palabras que se escriben en prosa, y las que se escriben con una métrica especial a la cual le llamamos poesía y si le agregamos música, nos gustan más.

Al cerebro le gusta el ritmo y le fascinan las metáforas, por que lo sacan de la rutina, rompen esquemas de lecturas largas y aburridas. ¿A quién no le gusta mover los pies al ritmo de la música?

Además, tocan fibras emocionales. Algunos creen que es bueno pensar todo el día, pero el arte, que es un pensamiento de otro tipo nos recuerda que las emociones existen y tienen la cualidad de hacernos sentir vivos.

El primer poema que aprendí, es una rima pequeñita de Gustavo Adolfo Bécquer, que aún recuerdo:
Por una mirada, un mundo;
Por una sonrisa, un cielo;
Por un beso... yo no sé
Qué te diera por un beso.

Estas pocas palabras nos hacen pensar en una persona enamorada y ¡el amor sin duda mueve al mundo!

Pero la poesía no solo se escribe con el tema del amor, hay poesía que habla de la muerte, el campo, las almas, el dolor… ¡la palabra no tiene límites!

¿Qué tiene la música que nos cambia el estado de ánimo?

Tiene la fascinante capacidad de decirnos más que las palabras, nos mueve, nos invita a bailar, nos distrae. En fechas recientes se han escrito muchos artículos sobre como las personas usan la música mientras escriben y trabajan. Se sabe que la gente es más productiva cuando escucha música, se mantiene despierta, aprende mejor, logra mejores rutinas de ejercicio. ¡La música nos hace sentir bien!.

Las canciones pueden ser solo instrumentales o bien pueden tener una letra, que es un poema con ritmo.

¿Qué significado tiene el que alguien nos dedique una canción?
Significa que dos personas se conectan por medio de una canción o un poema, se encuentran, se dicen cosas que no se pueden decir con palabras, se dedican un momento, ¿a quién no le gusta ser especial para alguien?, aun cuando la canción sea una despedida o tenga un mensaje hiriente, por un momento, una persona recuerda a la otra, pero es mejor dedicar canciones que nos hagan sonreír o pensar.

Cuando dos personas comparten una canción o un poema, se crea un puente entre ellas, algo que nadie más puede entender.

viernes, 5 de julio de 2013

Dibujando recuerdos de Verano

Por Alma Dzib Goodin
El verano trae muchos recuerdos de mi infancia en la Ciudad de México, como los partidos de beisbol en el Parque del Seguro Social, mismo que fue demolido para cambiar el estadio a otra parte de la ciudad. En mi familia había división de casacas pues en aquel entonces jugaban los Tigres y los diablos en la misma Ciudad. Creo que después de que el Estadio se mudó ya no fue lo mismo para quienes amamos el Beisbol mexicano.



También siento nostalgia por los paseos por la Avenida Insurgentes, que es la más larga que atraviesa la Ciudad y que es un mosaico multicultural con sus casonas antiguas y sus comercios que en aquel entonces se escondían tras los arboles de eucalipto, mismos que poco a poco han ido desapareciendo.




Aunque esta nota no es sobre mis recuerdos de infancia sino sobre consejos para que los niños y sus padres puedan sacar el máximo a los momentos en que los chicos descansan de las labores escolares y los padres aprenden que los niños tienen ganas de estar con ellos.



 Es cierto que la vida actual no permite que los padres pasen tanto tiempo con los niños, es por ello que existen los famosos cursos de verano, pero ¡hey padres, a veces vale la pena una oportunidad!, un verano con sus hijos puede darles muchas cosas buenas… ¡si es cierto!, también muchos accidentes. Es cierto que no se pueden evitar, pero con un poco de planeación se pueden minimizar para disfrutar juntos de estas semanas, ya sea porque así lo decidan o porque el dinero no alcanza.



Dicen algunos que la planeación es la mejor estrategia, así que comiencen a pensar sus actividades con un poco de tiempo, y sobre todo, si los chicos no suelen estar en casa, organicen el ambiente para que todos puedan estar tranquilos, ya que la mejor forma de evitar accidentes no es envolver las casas entre algodones, sino enseñando a los pequeños a ser cuidadosos y observar el entorno.


En este sentido, visualice los posibles entornos, por ejemplo si durante el verano estarán cerca de una alberca, hable con los niños sobre los riesgos, como resbalones y caídas, explique el porque nunca deben estar solos en un entorno acuático, incluyendo las playas, y de ser necesario, use el arnés de protección. Es cierto que algunos piensan que los niños no son mascotas pero, olvídese de la opinión de los demás y recuerde que pueden salvar la vida de su hijo, y brindar tranquilidad a usted pues el niño no saldrá corriendo y se mantendrá a una distancia prudente.




En caso de que nunca haya atado a su niño a su cadera, antes de hacerlo en público, practiquen en casa su uso y analicen los posibles problemas que le pueden ocasionar, como jaloneos o fricción en la piel del niño. Explique al pequeño que es una medida de protección y no de restricción.



En lugares donde hay niños de diferentes edades, en lugar de gritar desaforadamente a los niños mayores para que cuiden de los pequeños, planeen actividades donde todos puedan participar y que los mayores no se sientan que son las niñeras gratuitas o que no tienen su propio espacio. Pueden incluso planear horas de diversión por grupos de edad.



Dentro de casa, enseñe a los niños que los contactos y cordones eléctricos, cuchillos y cerillos son elementos a evitar, lo mismo que espacios cerrados como la cocina. No es el tema decir que no se acerquen, sino mostrar los posibles peligros y que aprendan a evitarlos. Por ejemplo la cocina es un lugar fabuloso para actividades conjuntas, solo hay que crear las actividades adecuadas para la edad de los niños.



Semanas antes niños y adultos pueden hacer un programa de actividades las cuales deben incluir actividades físicas, las cuales si se llevan a cabo muy temprano o con la caída de la tarde, aunque debe monitorear el estado del tiempo, pues esto puede dictar el tipo de actividades posibles al aire libre. Recuerde también que en las ciudades hay actividades gratuitas o hay eventos en parques que bien pueden ser aprovechados,



No es el caso decir el martes vamos a correr de 6 am a 7am, el tema es hacer cosas divertidas para todos, por ejemplo, vamos a poner metas como correr 4 millas o 3 kilómetros en una semana, o recorrer 3 calles diferentes durante el día, visitar 2 museos en 3 semanas, o bien, visitar a 3 parientes durante las vacaciones.



También se puede llevar un registro fotográfico, caminen y observen las plantas, los animales del vecindario y propongan llevar un catálogo de lo que encuentran, propongan proyectos como: fotografiar 3 pájaros ó 5 flores diferentes. También pueden iniciar un blog familiar sobre lo que observan, de ese modo sus recuerdos quedarán plasmados por siempre.



Propongan aprender algo que nunca han hecho, como aprender a bailar, a pintar, a dibujar, quizá trabajar madera, fotografía, lenguaje a señas, tocar un instrumento musical, terminar un nivel de algún video juego que pueda ser jugado en equipos…



Planteen ver 3 películas a la semana, o bien cada quien puede elegir una película y entre todos pueden ir haciendo un festival cinematográfico.



Un día a la semana puede proponerse un día “desenchufados”,  ¡si, leyó usted bien! Un día sin internet, celular, ipad o televisión!, ¡ok, tal vez un par de horas!... ¿qué pasaría si un día no hay luz?, bueno, pueden averiguarlo  evitando las redes sociales y platicando entre ustedes, haciendo figuras con las manos, jugando timbiriche o ajedrez…



En el caso de que haya mascotas en casa, inclúyalas en las actividades, pues los niños se sentirán responsables de sus amigos peludos, sin embargo, considere que las mascotas son un tema de riesgo, por ende, no deje que  los niños caminen solos con ellas, pues éstas pueden atravesarse frente a los niños, las correas pueden amputar dedos o bien si usan correas retractiles, éstas pueden ser proyectiles que se disparan a la cara a mucha velocidad. ¡No es el caso asustarle!, esto es solo para que considere que dependiendo de la edad de los niños y las habilidades en el manejo de las mascotas, es mejor tener supervisión de un adulto para que todos disfruten del verano.


Los adolescentes son un tema aparte, pues se sabe que durante el verano el consumo de alcohol y drogas aumenta entre los adolescentes que se sienten libres para hacer cosas nuevas. El alcohol y otras drogas están a su disposición en fiestas o mientras están solos en casa, estas pueden incluir medicamentos que se encuentran en el botiquín o prescripciones para otros miembros de la familia. En este caso la mejor forma de evitar dichas tentaciones es hablando y estando cerca de los chicos.



El verano puede ser el momento perfecto para que las familias se encuentren, se reinventen y se conozcan. Los recuerdos quedan siempre, escucho a mis amigos con hijos y dicen que quisieran hacer algo para que sus hijos recuerden por siempre los momentos que pasan juntos. Esos recuerdos siempre quedan grabados, pero depende de cada uno para hacer que queden con una sonrisa o como un mes más en la vida.



¡Este verano puede ser el mejor de todos!, solo hay que planear un poco cada momento.

martes, 30 de abril de 2013

El cazador de ideas: Creatividad

Roberto Estévez & Alma Dzib Goodin


Tomó aire por cuarta vez antes de sumergirse en la blanca jungla de papel que tenía frente a sus ojos. No pudo por menos sentir un escalofrío que le recorría toda la columna vertebral como el acero. 

Tenía todo lo que necesitaba para penetrar en la espesura, su Montblanc Meisterstuck Diamond, regalo de su abuela cuando comenzó sus estudios en la universidad; con ella había coronado con éxito cada una de las materias que le separaban de su pasión: escribir. Hacerlo se había convertido en toda una obsesión desde que era un crío y había sido consciente, desde que sabía que  tenía historias que contar y había sentido la necesidad de vaciarse por dentro. Y ahí, ya las había visto, desde su mirada de niño que todo lo crea, desde la posibilidad de mundos imposibles de imaginar y que de repente, ¡por arte de magia!, aparecen atrapados en una hoja de papel, ante su mirada ojiplática y fascinada. ¡Seducido!.

 Esa era la palabra que lo definía todo, lo habían seducido desde su más tierna infancia; las había buscado y encontrado, o ¿eran acaso ellas quienes lo habían encontrado a él? 

Lo cierto es que eran reales en su mundo imaginario, con la afectación que la gravedad produce en la materia, pero eran ideas, ¡fantásticas ideas! Las más comunes, eran las que estaban en el borde de esa jungla de papel, eran éstas las que se entregaban a cualquiera que tomara en sus manos una pluma y un papel, con sólo posar la punta, la tinta fluía apresurada sobre las  níveas hebras de celulosa. Sin embargo las más soberbias y únicas entre todas vivían en lo más profundo de la espesura, salvajes, esquivas y tan valiosas que miles de hombres y mujeres murieron por ellas desde que la humanidad posee ese nombre.

 Él había conseguido varias de ellas y estaba orgulloso de haberles susurrado al oído palabras de amor, de haber acariciado su piel con los pliegues de su alma. ¡Qué triunfo!, éxtasis en estado puro, la más dulce miel en los labios de un simple humano, tocado por la mano recia de la inmortalidad…

Cansado, huraño, ansioso, fugado de la realidad… ese era el precio convenido, ese era el salario pactado.

- Nadie da nada a cambio de nada- sonreían ellas mientras se entregaban a su pluma y se dejaban retratar en el papel. 

–Todo tiene un precio- se decía él para sí, mientras frenético fabricaba nuevas historias.
– Cualquiera paga… 

El sonido del timbre lo sobresaltó y lo trajo de nuevo a la realidad, su realidad… La enfermera gorda y sonriente, entró como siempre, con su bata blanca amarillenta de tanta lejía y de tantos lavados, a punto de reventar sus costuras, por la puerta de la habitación, con su dosis de litio que lo dejaba como nuevo, pero borraba sus ideas, no dejaba ni una, las eliminaba, como un buen matarratas; así que optó por lo de siempre: sonreírle con la mirada prestada del más rubicundo y tierno querubín retratado por  Rubens y simular que se tomaba como un buen paciente su salvadora y pautada medicación …, pero ¡qué demonios!, escribir era su gran pasión y ellas, las ideas lo estaban esperando, en lo más profundo de la espesura para rendirse de nuevo en sus brazos, previo pago, eso sí, del precio estipulado. 

“La creatividad es un viaje de ida y vuelta a la locura”.

Este texto creativamente dibujado de Roberto Estévez nos permite adentrarnos al tema de la creatividad, usualmente se atribuye pago de exclusividad para el arte, pero que vista desde fuera, es la moneda de cambio del éxito en todos los niveles.

Una de las definiciones más comunes es que la creatividad es un proceso que da luz a algo nuevo y útil a la vez, en este sentido tiene mucho que ver con la resolución de problemas.

Es por ello que no puede considerarse exclusiva del arte, que es la búsqueda de expresión de las ideas y sentimientos a través de diferentes medios de expresión. Es la capacidad de conmover hasta las lágrimas o bien mostrarnos la capacidad del ser humano como generador de ideas, ya sea a través de las palabras, como el personaje del texto introductorio, la imagen, el movimiento o el sonido.

Pero la creatividad resuelve problemas, como los planteados en la arquitectura, que en su búsqueda del espacio, la comodidad y los presupuestos ha sido capaz de crear edificios inteligentes a bajo costo que además de brindar belleza al paisaje, crea espacio rentables.

A veces muchas ideas se conjugan, y en la actualidad es posible conjugar múltiples visiones en aspectos tan mundanos como las películas, ya que la actuación y los efectos especiales, cada vez más se confunden con las imágenes creadas por computadoras, la seducción de las redes neuronales artificiales y las pantallas en 3D que nos permiten sentirnos parte de la película.

En la ciencia no sería posible resolver preguntas claves para la humanidad sin ese momento que le llaman Serendipity, que se puede definir como el momento Eureka, o “!diablos, ya lo tengo!”, después de todo, la creatividad es uno de las habilidades más valoradas por las empresas, mismas que sin embargo, ha sido excluida de muchos currículos.

Pero entonces ¿será posible enseñar creatividad?, ¿podríamos dejarla fluir sin dar inyecciones de Litio?, si todos fuéramos creativos ¿a quienes admiraríamos?, si el circulo cuadrado se triangula, ¿cómo se explica la nube seca llena de luz?.

La innovación y la creatividad, no siempre van de la mano pero tienen una meta común: crear respuestas a problemas específicos y también comparten una característica, no es fácil que sean enseñadas, ya que no son herramientas, son habilidades.

Sin duda, la escuela mata la creatividad bajo el embrujo de un programa de pensamiento igual para todos, como ha explicado desde hace tiempo Ken Robinson, pero ¿socialmente estamos preparados o acaso hay una necesidad de unificarlo todo, como la moda, la forma de evaluar el conocimiento, o las ideas. Hasta que algo llega y nos hace sacudir la cabeza y pensar: ¡Caramba, que idea tan genial es esta!, es por ello que la creatividad es una de las muchas paradojas sociales, sin duda, mucho no quieren que los hijos se salgan de la delgada línea marcada, pero cuando uno de ellos lo logra, le llamamos famoso y de admiramos, o quizá admiremos nuestra propia incapacidad para aceptar que diferente puede ser divertido, aun cuando me llamen loco.

Referencias

Dzib Goodin, A. (2013) Creatividad como ingrediente para la educación. Disponible en http://centrodeasesoriasytutoriasenlnea.blogspot.com/2013/03/la-creatividad-como-ingrediente-para-la.html

Ionescu, T. (2011) Exploring the nature of cognitive flexibility. New Ideas in Psychology. 30 (2) 190-200.

Runco, M. (2007) Creativity theories and Themes: research, development and practice. Elsevier Academic Press. USA.

Runco, M. and Jaeger, GJ. (2012) The standard definition of creativity. Creativity Research Journal. 24 (1) 92-96.

martes, 16 de abril de 2013

Mirando en azul a traves de una pluma Bic de punto Fino

El Centro de Asesoría Tutoría, e Investigación en Línea entrevista en esta ocasión a  Antonio  Alonso Lopera, artista plástico que vive en Granada  en España y que ha aceptado compartir con nosotros su medio de expresión y su talento.
 
Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: Platícanos un poco de tu formación, ¿A qué te dedicas?, ¿dónde trabajas?,  ¿qué estudiaste?

Antonio Alonso Lopera: Trabajo actualmente atendiendo al público en un establecimiento público, pero antes fui camionero y antes trabaje de ceramista, que es en lo que más años he trabajado.

Empecé a trabajar muy joven, porque yo quise, aunque mi padre quería que estudiara, por las tardes asistía a la escuela de artes y oficios varios años hasta los dieciocho más o menos, ahí estudié dibujo y pintura.

Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: ¿Cuándo y cómo es que te inclinas por el arte?, la verdad es que admiramos tu trabajo por la calidad de tus líneas, pero sibre todo por la creatividad que desbordas...


Antonio Alonso Lopera: Cuando estaba en la escuela y me gustaba hacer todos los trabajos que nos ponían de dibujo, solía sacar sobresalientes en dibujo, ya entonces me gustaba pintar, me gustaba tanto que también dibujaba al llegar a casa del colegio.


Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: ¿Cómo te inspiras?, ¿buscas la inspiración o ésta llega a ti?

Antonio Alonso Lopera: La busco, cuando tengo tiempo libre y a veces llega y siento ganas de dibujar y cuando empiezo no puedo parar;  otras veces no llega y dibujo más despacio y menos rato. Me inspiro viendo paisajes que me llenan, pero también dibujando cosas de la imaginación.



Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: ¿Cómo sabes cuándo una obra ya está terminada?

Antonio Alonso Lopera: Lo sé cuando después de mirarla y retocar varias veces lo que creo que falta ya no se me ocurre como mejorarla o incluso cuando pienso que ya solo puedo estropearla.


Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: Miro tus dibujos y pienso que es como si pudiera ver lo que tú estás viendo, ¿son copia de la realidad o es tu personal interpretación de lo que miraste antes?

Antonio Alonso Lopera: Son principalmente dibujos inspirados en fotografías que yo tome en lugares donde vi algo en el paisaje que me dijo que había que plasmar ese sitio y si me llena un lugar lo dibujo con ganas. Me gusta dibujarlos bastante realistas pero con mi visión de las luces y las sombras y mi interpretación de los detalles, pienso que por ser realistas los dibujos no debo renunciar a la creatividad.

Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: ¿Cómo elegiste una pluma Bic azul de punto fino para ser tu medio de expresión? O ¿no será acaso que ella te eligió a ti?

Antonio Alonso Lopera: Me eligió a mí porque me enamore de su trazo siempre a mi servicio, con finura pero con intensidad y el azul intenso me encanta, como me encanta el mar en verano y el cielo en un día de primavera. Probé el bolígrafo, primero BiC cristal que me encanto fue como hacer algo que siempre hubiera hecho, pero la punta demasiado inexacta para los detalles que me gusta hacer y el tamaño pequeño, que es fabuloso para mi concentrar un gran esfuerzo en un tamaño tan intimo y nada grandioso de tamaño ni pretencioso en ocupar un habitación entera pero coqueto para ocupar el corazón del que los ve y me quede con BiC punta fina el BiC naranja de toda la vida.  

Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: ¿Tienes otros medios de expresión artística además del dibujo?
Antonio Alonso Lopera: En esta mi nueva andadura por el arte después de la de mi juventud y la etapa con la cerámica la comencé con  la fotografía de paisajes y experimental aunque con pocos medios, he participado en bastantes concursos de fotografía, solo gane el segundó puesto en uno, de la universidad de Burgos, también he escrito relatos cortos y participado en algunos concursos, luego los dibujos a lápiz y luego algunos cuadros al oleo. Después el bolígrafo y en eso estoy ahora.


Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: Si pudieras dar un consejo a alguien que se inicia en el arte ¿qué le dirías?

Antonio Alonso Lopera: Que si le dicen que de eso no se puede comer como me dijeron pintores profesionales a mi cuando yo era joven y decidí dedicarme a la artesanía en cerámica…. Que no hagan caso más que de su corazón y de su cabeza, al pensar si sienten que pueden hacer buenos trabajos, pero que estudien primero.

Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: ¿Cuál es la obra que te falta por realizar?

Antonio Alonso Lopera: Muchas, no sabría cual de todas las que tengo en mente no me gustaría dejar sin hacer. Y también me gustaría sorprenderme de lo que pinte, que ni lo imagino ahora.


Centro de Asesoría Tutoría e Investigación en Línea: Si nos pudieras dar un consejo, el que sea que tú quieras ¿qué nos dirías?

Antonio Alonso Lopera: Que hay que intentar hacer lo que nos gusta y no solo lo que nos conviene y que a veces es muy gratificante hacer ambas cosas aunque te canses te sentirás satisfecho y nunca es tarde si se tienen ganas. Y que los jóvenes no dejen las cosas para mañana que vivan el presente, que el pasado ya paso y el futuro se escribe hoy no mañana.

 Si desean conocer más sobre este extraordinario autor, los invitamos a que visiten su blog, donde comparte no solo sus obras, sino el proceso de creación : http://arteaal.blogspot.com.es/