lunes, 15 de julio de 2013

Lenguaje y aprendizaje: una relación ineludible

El desarrollo del lenguaje constituye uno de los avances en el desarrollo general en los niños el cual abre puertas hacia muchos otros procesos cognitivos, sociales y emocionales, gracias a la capacidad de comunicación, la cual permite compartir ideas, sueños y metas. Es por ello que  además llega a convertirse en uno de los objetivos fundamentales de la educación básica, junto con el desarrollo del lenguaje escrito y la lectura. 

Pero este tema no solo preocupa a los educadores,  sino también a los padres que ante cualquier retraso o dificultad   para entablar comunicación con sus hijos, manifiestan preocupación y confusión, al comparar las competencias comunicativas de  sus hijos, con la de otros niños de la misma edad.

Es por ello que en el ámbito de la educación, es importante reflexionar sobre el papel que juega el lenguaje, principalmente  en los primeros años de escolaridad, donde los educadores están enfocados en la enseñanza de la lecto-escritura y la enseñanza de habilidades comunicativas.

De ahí que los educadores debemos entender que el desarrollo integral del niño, depende de la  estrecha relación entre el proceso de maduración del sistema nervioso, el desarrollo cognoscitivo y el desarrollo socioemocional de los niños, pues serán la llave para un desarrollo sano en general.

El lenguaje  es el medio de comunicación principal  que utilizamos los seres humanos, el cual puede expresarse a través de signos orales, escritos y gestos que poseen un significado, por supuesto también es la capacidad para expresar el pensamiento.  

Dicho proceso depende de la capacidad de generar esas expresiones por ejemplo a través del habla, los signos escritos o bien los gestos, al mismo tiempo de el reconocimiento de dichas expresiones, sumado a la capacidad de generar ideas que requieran ser expresadas. 

Dentro del aula como profesores, estamos a cargo del desarrollo cognoscitivo y socioemocional de nuestros alumnos, de ahí la importancia del conocimiento de este proceso tan complejo, ya que  los niños van formando sus habilidades lingüísticas, a partir de estímulos cotidianos y simples, como las conversaciones con los infantes, lo que se escribe, lo que escuchan, o lo que leen.

Es por ello que desde mi experiencia como Educadora y Psicóloga Educativa, puedo decir que se puede evitar el fracaso escolar en niños con dificultades lingüísticas, si entendemos que debemos estar un paso adelante, integrando actividades  y  juegos que se enfoquen en la comprensión, razonamiento e imitación de gestos y expresiones que favorezcan la interacción verbal del niño de forma natural. 

En los primeros años de escolaridad, la falta de habilidades lingüísticas, puede llevar a  los niños al fracaso, no solo en el  desempeño de la lectoescritura, sino  en todas las demás áreas de conocimiento, ya que sin lugar a dudas, el lenguaje es el centro del conocimiento y la interacción con el mundo.

A lo largo de la historia han surgido diferentes teorías sobre el desarrollo del lenguaje, que nos han permitido entender los factores  que influyen en la adquisición de las habilidades lingüísticas. Por ejemplo: La teoría innatista de Chomsky (1989) con sus aportaciones sobre el proceso de generación del lenguaje a nivel cognitivo,  pasando por   la concepción de Bruner (1989). sobre la relación entre desarrollo cognitivo y la Influencia del contexto que se da en la adquisición de la palabra o bien  la teoría de Piaget que argumenta que el lenguaje de un niño refleja el desarrollo de su pensamiento lógico y sus habilidades de razonamiento en períodos o etapas.


Actualmente los investigadores y especialistas del lenguaje sostienen que el habla o expresión verbal es una función especial y compleja, en la que participan, en forma estructurada y organizada, desde habilidades motoras automatizadas, hasta procesos cognoscitivos (conocimientos y experiencias) en progresivos y distintos niveles de abstracción.

La razón por la que surge esta reflexión sobre  el desarrollo del lenguaje y las dificultades de los niños para abstraer el conocimiento académico es porque en ocasiones los docentes nos enfocamos en cubrir los objetivos curriculares, y al planear nuestras actividades curriculares, dejamos de lado la constancia en el estimulo de las competencias lingüísticas en el menor, mismas que son la puerta para su aprendizaje. 

No debemos dejar de hablarles a los niños y permitir la sana expresión de sus ideas, pues es curioso cuanto esfuerzo se pone para que los niños comiencen a hablar y cuando han adquirido el proceso, los adultos nos dedicamos a frenar sus expresiones.

REFERENCIAS:
Avendaño, F., Miretti, ML. (2007) Desarrollo de la lengua oral en el aula. Homo Sapiens- Eduforma. España.

Bigas, M., y Correig, M. (2000) Didáctica de la lengua en la educación infantil. Síntesis. España.

Chomsky, N. (1989) Conocimiento del lenguaje. Alianza  Editorial. España.

Bruner, J.S. (1989) Acción pensamiento y lenguaje. Compilación de J. Linaza.  Alianza  Editorial. Madrid.


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